domingo, 25 de febrero de 2018

Pudor Preventivo

Hola a todos, y disculpad la ausencia prolongada. Las semanas se llenan de tareas, y al final uno termina por descuidar sus rincones confortables. Desgraciadamente no puedo prometer continuidad.
De hecho hoy estoy aquí por casualidad. Por casualidad y por que entiendo que lo que he observado esta semana merece la pena contarlo.

He observado como espectador un fenómeno agridulce. Por un lado es situación soñada por todo prevencionista, pero por otro no he observado una situación agradable. Me entenderéis en breve.

Contextualizo. Una pequeña obra de construcción, en una localidad de no más de 4000 habitantes. Una localidad, como muchas, como muchas veces mi Albacete natal, en la que casi, casi todos nos conocemos, y desde luego entornos en los que cualquier novedad (y sin necesidad de redes sociales virtuales) tarda poco en ser conocida por un alto porcentaje de los habitantes. 

Bien, esta obra es visitada por un organismo de la administración con objeto de controlar las condiciones de seguridad y salud. Por diversas circunstancias, es necesario para poder completar la visita preguntar a personas del entorno físico de la ubicación de la obra, y repetir visita al día siguiente, con el fin de poder completar la labor de control de condiciones de seguridad.

Parece ser que en la obra hay alguna deficiencia en materia preventiva, que es subsanada. hasta aquí, aparentemente, todo normal.

Vamos con una conversación con el empresario contratista (C), con un amigo (A), no residente en la localidad:

(A): ¿Visitaron la obra de XXX que estás haciendo verdad?
(C): Sí, ... dos veces, el primer día yo no estaba allí.
(A): Y que tal?, me dijeron que tuviste que arreglar una cosa de la hormigonera y poner barandillas...
(C): Sí, sí, ... descuidos que tuvimos...y de carreras...
(A): Mejor, así la gente no se te cae, .... y la sanción, que podría haber sido grande...
(C): Si te digo la verdad... la sanción... lo de menos... pero le estoy pasando mal...
(A): ¿te han sancionado?
(C): No... pero sabes en el pueblo? ... entre un día de la visita  el segundo... y después... todo el mundo hablando de mí,... en el bar que... no compro cascos a la gente, ... que si no pongo las medidas de "previsión" de riesgos, ... que si llevo a la gente "amontoná", que así no se puede trabajar.... y yo te juro que compro la ropa de trabajo y los cascos....todos asegurados desde el minuto uno .......pero... veremos a ver quien me encarga obra a partir de ahora....
En definitiva, la realidad social de una localidad, supongo que aderezada con dimes y diretes locales, aplicada a valoración de cultura preventiva... Por un lado,... siento muchísimo lo mal que pueda estar pasándolo este hombre, por otro lado... sorprendido de que una visita de comprobación haya podido tener ese efecto, ¿se ha generado cultura preventiva en esta localidad? si fuera así...¿por qué cuesta tanto en otros entornos?... Aquí lo dejo


1 comentario:

  1. Este tipo de cláusulas sociales que nacen del convencimiento y sentir colectivos son, si duda, tremendamente eficaces. Por tanto, hay que incentivar su proliferación.

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