miércoles, 4 de enero de 2012

No olvidemos para quién y qué trabajamos.

En el desempeño de la labor técnica con las dificultades que ello acarrea es frecuente que comencemos abundantes debates sobre el porqué de las cosas, las responsabilidades de cada uno, sobre quién podría hacer más o menos o sobre si la cantidad de trabajo, su ubicación o la dificultad de la norma es lo que impiden que se eviten accidentes. Yo me he visto inmerso en multitud de ocasiones en discursiones sin fin, que de manera inconsciente hacen que los prevencionistas acabemos mirándonos el ombligo en vez de dirigir nuestra atención hacia donde debemos, existan las dificultades que existan. Este video me pone los pies en el suelo con frecuencia:

Con todos los problemas y complicaciones que ello puede entrañar, creo que el técnico trabaja para que no se actualice ninguna de las causas que se relatan. Seguro que si en al iniciar un debate sobre lo difícil o imposible que resulta acometer esta labor nuestro interlocutor fuera cualquiera de estas personas, dejaríamos a un lado muchas de los escollos que encontramos todos los días en el camino. Me alegra saber que a muchos de vosotros esta entrada os pueda resultar obvia, y el video un mero instrumento de concienciación para el trabajador poco motivado, me veo en esta tesitura en muchas ocasiones; pero en mi día a día encuentro también a otros muchos/as que necesitan (o necesitamos) de motivación "extra".

Mantengo que es tarea ardua, pero a esto hemos elegido (aunque sea por accidente) dedicar nuestra vida profesional.

Animo y Muchas Gracias a Todos.

martes, 3 de enero de 2012

Querer, saber, poder...

Términos más que comunes y familiares. Perfectamente reconocidos y empleados en el día a día, pero en materia de prevención, tengo la sensación que confusos y difícilmente delimitables.

Para conseguir algo, lo principal es querer conseguirlo. Para ello debemos saber qué es lo que queremos conseguir. A partir de ahí debemos saber como conseguirlo. Y con el conocimiento de como conseguirlo, disponer de los medios para poder hacerlo.

Vamos a intentar traducirlo al día a día en prevención. ¿sabe una empresa qué conseguir? Ya ha aparecido en este blog la divergencia entre cumplir la normativa y conseguir adecuadas condiciones de trabajo. En mi humilde opinión, la normativa es un medio para conseguir el fin, unas adecuadas condiciones de trabajo. Pero ¿sabe la empresa lo que quiere? y sobre todo ¿quiere? ¿quiere cumplir la normativa simplemente? ¿quiere unas adecuadas condiciones de trabajo? 


Lo primero que habría que resolver es si una empresa quiere o no hacer prevención, y si quiere, tal y como dice Coco, si es por obligación o por convencimiento de que le ayudará en su funcionamiento (otro día hablamos de estrategias).
A partir de ahí, entiendo que entra el saber. Aquí el técnico, reconvertido por fortuna en gestor en muchas ocasiones, debe poner toda la carne en el asador para mostrar el camino más efectivo en orden a conseguir unas condiciones de trabajo benévolas. Para ello tiene la normativa, referencia de asesoramiento y control. Mediante su aplicación e interpretación debe otorgar soluciones a este empresario que quiere hacer prevención, priorizando y rentabilizando sus actuaciones. El técnico, desde luego, también debe saber qué querer, y tener claro que sus motivaciones no deben ser las referidas al puro cumplimiento legal, a la obligación. Entiendo que un técnico debe ir más allá. Si no nos lo creemos nosotros...
Y finalmente hay que poder, una vez que se sabe cómo, en virtud de la aplicación de las voluntades expuestas, se lleva a cabo. Se ejecuta la planificación de medidas preventivas, las actividades de gestión, formación, vigilancia, ...

Hecha esta ligera distinción, creo que en demasiadas ocasiones los tres términos se agrupan, y se encasillan en la actuación del técnico. Si un empresario no quiere (no pensemos mal, no es consciente, no le da la importancia que tiene, no conoce la normativa, no esta suficientemente asesorado con respecto a las prioridades de su negocio, ...), por mucho que un técnico sepa, juntos no pueden.

Lejos de ser una moralina, es una reflexión que muchas veces he hecho internamente. Perdonarme el arranque de demagogia: ¿Ficha un equipo que no quiere ganar la liga a un crack? ¿Contrata a un ingeniero de mantenimiento una empresa que no quiere conservar su maquinaria? ¿Contrata a un buen asesor fiscal alguien que no quiere pagar religiosamente sus impuestos?....

Sin más por hoy daros las gracias como siempre, y recordar el refrán "Querer es poder". ... bueno y por si fuera motivación para convencer a que se quiera....