sábado, 29 de diciembre de 2012

Y más R.D. 1215/97

No dejo de encontrarme abundantes temores entre los técnicos a la hora de abordar la Evaluación de Riesgos de un puesto de trabajo cuando en el mismo existe un equipo de trabajo (vamos, en casi todos).

Existe el frecuente error de "amputar" el empleo del equipo de trabajo y Evaluar sin tener en cuenta dicho empleo. Ya lo he referenciado en muchas ocasiones, el Art. 20 del RSP:
  • "Si se concierta la especialidad de seguridad en el trabajo, el compromiso del servicio de prevención ajeno de identificar, evaluar y proponer las medidas correctoras que procedan, considerando para ello todos los riesgos de esta naturaleza existentes en la empresa, incluyendo los originados por las condiciones de las máquinas, equipos e instalaciones y la verificación de su mantenimiento adecuado, sin perjuicio de las actuaciones de certificación e inspección establecidas por la normativa de seguridad industrial, así como los derivados de las condiciones generales de los lugares de trabajo, locales y las instalaciones de servicio y protección." 
imposibilita esta opción.
Otro error frecuente es dirigir a la empresa hacia un "certificado mágico" de cumplimiento del R.D. 1215/97  por parte de una OCA, en vez de evaluar de manera exhaustiva. A este respecto la Guia de actuación inspectora respecto a evaluación de equipos de trabajo, referencia la POSIBILIDAD (que no obligación):
  • "Si el empresario usuario de una máquina quiere asegurarse documentalmente de que ésta cumple el Real Decreto 1215/97, puede solicitar de un Organismo de Control Autorizado (OCA) que proceda a la revisión de la máquina y expida, en su caso, un documento de que la misma cumple con el Real Decreto 1215/97, pero bien entendido que este requisito no está establecido ni regulado por el Real Decreto, por lo que no es obligatorio. No obstante, conviene aclarar que, además de los Organismos de Control Autorizados (OCA), el denominado "certificado de conformidad" de equipos puede ser expedido por cualquier Técnico competente, cuya titulación universitaria o profesional le habilite al respecto." pag 3 de 11.

y la Guia Técnica de Equipos de trabajo, en su apéndice F:

  • "Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 16 de la LPRL y en el artículo 4 del RSP, la primera frase de la observación preliminar del Anexo I y su repetición en la observación preliminar del Anexo II señala la  necesidad de seguir el proceso de la evaluación de riesgos, como único medio sistemático y coherente para cumplir con el objetivo de determinar cuáles son los requisitos aplicables a un equipo de trabajo y disponer de la información necesaria para seleccionar las medidas preventivas adecuadas para garantizar un nivel de seguridad acorde con los requisitos de este real decreto"
Lo que indica claramente que si bien la intervención de la OCA es una opción que puede ser conveniente y probablemente de utilidad, bajo ningún concepto exime de la realización de la Evaluación de Riesgos específica del empleo, según el uso que se realice del mismo, del equipo de trabajo. 

Para facilitar esta Evaluación, adjunto un interesante link de una biblioteca de soluciones para adaptación (término de la nueva guía en sustitución de "adecuación", cuya interpretación a tantos errores nos ha llevado) elaborada por el Instituto Francés de Seguridad, si ponéis el traductor de google, el resultado es comprensible y entiendo que de utilidad. Este es el link de la Biblioteca de soluciones de prevención de riesgos.

Muchas Gracias a todos. Animo¡¡¡¡

domingo, 2 de diciembre de 2012

Accidentes tontos, ... soluciones tontas, pero soluciones

El título de la entrada me lo regaló  íntegro una compañera (muchas, muchas gracias Yolanda). No se vosotros, pero me encuentro demasiado a menudo en conversaciones relativas a accidentes laborales en las que bien en la conclusión o bien durante la explicación del mismo, la idea que se desprende es que el accidente tiene un origen absurdo, inevitable, fruto de alguna circunstancia incontrolable, ... es un "accidente tonto". Por mucho que he revisado la Ley 31/95, no he encontrado el término y por muchas entrevistas que he mantenido con accidentados, a ninguno le provoca menos daño un accidente de esa índole subjetiva.

Un accidente es un accidente, tenga el origen más o menos fácilmente identificable o controlable. Otra cosa es que no estemos dispuestos a detenernos y ser lo suficientemente minuciosos en el análisis de ese accidente y de las causas del mismo. En muchas ocasiones esas causas son elementos materiales, hábitos, costumbres,... del centro de trabajo inamovibles por el simple hecho de que "siempre se han llevado a cabo de esta manera". En el ejemplo de mi compañera, el mero hecho de modificar la posición de una gaveta de abandono de material suponía evitar la posición de espalda y cuello inclinado, lo cual con el tiempo evitará lesiones musculoesqueléticas, y una vez planteado se adoptó como una buena decisión en el ámbito productivo. Para llegar a ese punto:
  1. No asumir como comunes/normales/asociados inamoviblemente a la tarea los daños posturales por dicha tarea. Esos accidentes "tontos", también son accidentes.
  2. Ser suficientemente minucioso como para estudiar las causas y el entorno de trabajo.
  3. Ser suficientemente valiente como para plantearlo sin complejos. ¿Acaso si esa modificación hubiera supuesto un aumento en producción no se hubiera planteado de inmediato? ¿Por que no plantear cambios en aras de mejorar las condiciones de trabajo.
  4. Contar con el todos los actores implicados, en especial los trabajadores afectados.
En este último punto me detengo. Comentando estos aspectos con mandos intermedios de algunas empresas todos acaban en este punto. Las reticencias del trabajador. Bien, vamos a ver que piensan los trabajadores, de acuerdo a la VII Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo. En uno de los puntos se solicitó a los trabajadores que señalaran, entre 25 posibles respuestas, un máximo de tres causas de estos riesgos de accidente. Los resultados, ordenados de mayor a menor frecuencia, se muestran en la Tabla:

Si nos fijamos las seis primeras, según trabajadores, tienen un enorme componente humano. ¿Es eso sinónimo de descontrol? Yo estoy seguro de que no. Si salimos del ámbito preventivo, ¿es que nadie realiza su trabajo con garantías?. Una persona que quiere mantener su puesto de trabajo y promocionar en el mismo, se preocupa de no cometer errores "tontos". Su organización además lo motiva y forma para que eso no suceda. Acabo de abrir un tema que podría ocupar muchas entradas de blog. 

Me salto algunos capítulos y me voy a otro de los conceptos recurrentes, pero muy indicado para evitar mal llamados "accidentes tontos": actitud preventiva. Alguna pautas he dado sobre la actuación del técnico, para conseguir del trabajador "ciertas regularidades de los sentimientos, pensamientos y predisposiciones a actuar hacia aspectos preventivos adecuados", se debería iniciar por parte de la empresa, con especial protagonismo del técnico un largo (y complicado) proceso, en el que se distingan varias circunstancias influyentes (en primera persona del trabajador):
  • Repetir experiencias de actuación preventiva semejantes, con resultado positivo (si mantengo condiciones de orden y limpieza de manera habitual, por ejemplo, colocar el entorno del piecerío de mi puesto de trabajo, consigo mejores posturas y no sólo me deja de doler el cuello, si no que se me reconoce como mejora el conjunto del puesto).
  • Vivencias intensas, (la tristeza que me causa el accidente de trabajo de un compañero cercano, me hace estar más predispuesto hacia mi seguridad).
  • Esquemas sociales, (para los jefes y compañeros es importante que no haya accidentes, de hecho tenemos libertad para advertir comportamientos no totalmente seguros).
  • Lo que tengo que perder, (sobre todo mi vida familiar)
  • Mis aptitudes, (mi jefe me valora no sólo por lo bien que realizo piezas con un torno, si no por la cantidad de situaciones seguras que provoco. Considero que es un valor añadido para mí conocer y practicar los comportamientos seguros)
  • Las herramientas que disponga el sistema de gestión, (dispongo de instrucciones concretas, dispongo de un canal para comunicar situaciones peligrosas, tengo autonomía sobre mi trabajo, existe un control periódico que me advierte en caso de que no aplique las medidas adecuadamente, ...)
Y seguro que me dejo muchas más.En resumen, una actitud se puede cambiar mediante nueva información, mediante experiencias agradables o desagradables, o mediante nuevas orientaciones en la conducta. Para acabar, con respecto a los "accidentes tontos", creo que los técnicos debemos cambiar la actitud, e incluirlos dentro del análisis con minuciosidad. Respecto a los propios "accidentes tontos", y a la prevención en general, los técnicos (a riesgo de ser pesado) tenemos también la función de participar en la mejora de actitud preventiva a empresas y trabajadores.

Muchas gracias por todo y ánimo. 







lunes, 15 de octubre de 2012

¿Convive el Técnico con el Burnout?

Suelo caracterizarme en las entradas por la suave pero firme exigencia hacia las actuaciones del Técnico/a en Prevención. La actuación del Técnico/a, lo he dicho en muchas ocasiones, no sé si es parte del problema, pero desde luego es parte de la solución. 

Hecha esta reflexión, lo cierto es que el contexto del trabajo del técnico no está exento de "piedras en el camino", de las que es habitual sacar conclusiones con respecto al resultado del trabajo, y no tanto con respecto a la repercusión que tienen hacia el propio Técnico/a.

Las responsabilidades del trabajo, las frustraciones ocasionales y la excesiva burocratización hacen que se alcancen en el desarrollo del trabajo de Técnico/a de Prevención importantes niveles de ansiedad y preocupación, que desembocan en muchas ocasiones en que el Técnico/a, se "queme". Y en el fragor de la discursión preventiva, pocas veces se reflexiona sobre esta afectación del Técnico/a.

Si repasamos las fases de aparición del Síndrome del Quemado en ámbito del Técnico en Prevención:

  •  Entusiasmo, si bien la profesión no tiene un componente vocacional alto, lo cierto es que el inicio del trabajo acarrea cierto grado de ilusión, y una carga positiva de implicación continuada, aderezada con el buen fin de la tarea, preservar la salud.
  • Estancamiento, en un periodo relativamente breve, las expectativas no son satisfechas, todos los factores externos al trabajo (escasa cultura preventiva tanto en empresa como en trabajador, excesiva culpabilización hacia el Técnico/a, necesidad de bastos conocimientos con necesidad de constante actualización sin una formación de base adecuada y sin tiempo para dedicar al estudio, responsabilidades, ...) y la dificultad en cuestiones de forma del mismo (empleo muy a menudo por parte de SPA´s de modelos documentales de difícil aplicación y dudosa efectividad), hacen que Técnico/a entre esta fase.
  • Frustración, se asume el trabajo como algo inútil y sin resultado. Entramos en la dinámica de la repetición de informes, "total... no ha cambiado nada, y para el caso que me van a hacer". La sóla mención de los informes, o de la actuación técnica, causa irritación.
  • Apatía, el Técnico/a se distancia del trabajo, se abandona profesionalmente, e incluso comienza en ocasiones a engañarse a sí mismo, interpretando la norma a su antojo ("reviso la ER anualmente"), entra en el círculo sin fin de la medida preventiva eterna que lo limita: "no conozco el R.D. 1215/97, luego no evalúo en detalle los equipos de trabajo, pero debo evaluar, pues mi medida será que adecúen al 1215, y por que.... por que no conozco el R.D. 1215/97". La apatía es tal que se emplea mucho más esfuerzo en justificar la falta de detalle que en proporcionarlo. En esta fase, con motivo de intervención de la autoridad laboral o más allá, de siniestralidad grave o mortal, aparece la culpabilidad en el técnico.
Resultados, en doble dirección:
  • Agotamiento emocional, con respecto al propio/a Técnico/a, las consecuencias son claras, sensación de no poder dar más de sí mismo/a, pero y con respecto al trabajo, ¿de que manera motivará en una formación o a un empresario un Técnico/a Quemado?
  • Despersonalización, sentimientos negativos hacia el entorno de trabajo, culpabilización del entorno. "No puedo evitar accidentes por que no me dan la información precisa, no me avisan cuando hay una máquina nueva, ...". De aquí entiendo que parte mucho del cinismo y sarcasmo que adorna muchas conversaciones sobre prevención: "Sí, ya, voy a proponer una medida y la van a tener en cuenta por que yo lo diga"
  • Falta de realización personal, Sensación de fracaso profesional, que acarrea sensación de fracaso de la prevención en general.
No quiero ampliar el ladrillo de entrada aunque haya mucho que decir al respecto, mi percepción es que la profesión de Técnico/a de Prevención es una de las más expuestas al Síndrome del Quemado, si bien el "ruido" que rodea la profesión hace que no se perciba como tal. Una última aportación, de Christina Maslach (la autoridad en el tema), "... no es la persona, sino la organización quien debe cambiar...", lo cual no deja de ser paradójico, puesto que como hemos visto, el Síndrome del Quemado en el Técnico/a no hace sino incrementar las condiciones que lo propician en la organización, que en nuestro caso es el conjunto del "mundo preventivo". 

Acabo por donde empecé, a pesar del referido Burnout, partamos de conocerlo para evitar los perjuicios que causa tanto en lo referido a efectos sobre el Técnico/a como sobre el entorno. Y por si queréis (con las imprecisiones que implica) evaluar vuestro nivel de "quemados", aquí os dejo un link, como no, del INSHT.

sábado, 25 de agosto de 2012

LAS DOS PREVENCIONES Y SU DISTANCIA

Por suerte o por desgracia en el devenir preventivo diario no dejo de percibir la existencias de "dos prevenciones", y cada vez más distanciadas. Entre medias, a veces el técnico, y siempre el trabajador. 

Os lo muestro con un ejemplo cuasi real. Yo vivo en un primer piso de un barrio de mi pequeña ciudad española, y coincido mucho con dos de mis vecinos, el del tercero y el del segundo. 

Uno de ellos, el del segundo, trabaja para una empresa de encofrados, por suerte continúa con cierta actividad; en materia de prevención me cuenta que fue un chaval a darles una charla sobre cuatro cosillas que en su mayoría ya conocían. Me dice que su empresa cuida la seguridad en función de las prisas que llevan y lo que le aprietan, eso sí su jefe insiste mucho en que tenagn cuidado. Sin olvidar que en muchas obras cobran por metro de hormigón. En ocasiones, en un entorno de confianza, me viene a referir que no entiende como puedo ganarme la vida con un tema como la prevención, donde confiesa "... muchas veces tenemos los trabajadores la culpa..." 

El del tercero, trabaja para un empresa de mantenimiento de parques eólicos, no pasa un trimestre sin reunión de seguridad, es íntimo del responsable de seguridad de su empresa, estuvo prácticamente una semana de formación teórico práctica previa a subir a un aerogenerador simplemente a "conocerlo". Cuando coincidimos, en el entorno de confianza descrito, en ocasiones me demanda información sobre algunos aspectos de prevención. No abundo más en la descripción de las situaciones. 

Mismo entorno, misma crisis para ambas empresas. ¿Por que nos resulta extraño la segunda circunstancia en lugar de la primera? Ambos pagan los mismos impuestos y tienen las inquietudes similares, mantener a su familia y llevar un nivel de vida aceptable. 

Ahora bien, si subrayo la extrañeza con respecto a la segunda situación en el "ciudadano medio", quiero llamar la atención de manera superlativa en ese sentimiento de extrañeza en muchos profesionales de la prevención con respecto a lo expuesto. Expresiones como "es que es una empresa grande...", "es que hay accidentes que en las pequeñas..." salen de la boca de técnicos todos los días cuando asesoran a ambas empresas.

En vez de aprender de la segunda e intentar evolucionar en la primera, se mantiene un inmovilismo justificándolo en el tamaño, actividad, volumen de negocio... o lo que sea de ambas empresas. Un sobreesfuerzo es un riesgo en ambas empresas, ambas empresas tienen obligación de intentar evitarlo, evaluarlo en su caso, y disponer de medidas preventivas. 

Ambos trabajadores tienen derecho a que sea tratado por el técnico de la organización preventiva que proceda. Llegados a este punto, ¿por que no se puede llegar a la seguridad basada en el comportamiento en empresas pequeñas? ¿por que no inspecciones de seguridad peri´´odicas en las mismas? ¿por que no liderazgo de mandos intermedios en prevención en estas empresas de menor tamaño? ¿por que no soporte documental ágil que oriente a comportamiento seguro? ¿por que las reuniones informales a pie de obra no pueden constituir un elemento motivador hacia la prevención? ¿por que no evaluar de manera detallada riesgos y comportamientos en pequeñas empresas?

Seguro que se nos ocurren muchas respuestas a estas preguntas, y todas con un más que justificable origen. No penséis que no intento ser consciente de la dificultad que entraña. Lo he vivido. Pero como he dicho en otras ocasiones es nuestro trabajo como técnicos. 

Y quiero a toda costa mantener sanos a mis dos vecinos, y, quien sabe, en breve gracias a alguno de vosotros, que el del segundo entienda lo absurdo de hablar de culpas, lo importante de saberse protegido por tu empresa y lo satisfactorio que es ganarse la vida intentando que otros no la pierdan. 

Gracias por todo, como siempre, saludos, disculpad el periodo de semiausencia, hemos ampliado la familia y he estado liado.

sábado, 7 de abril de 2012

Es que no ha cambiado nada...

De entre todas las escusas, esta se lleva la palma. Admito que las condiciones que marca la Ley de Prevención para revisar la Evaluación de Riesgos no son lo más concreto e indicativo de decisiones del mundo, pero no iniciar cualquier actuación preventiva (revisión ER, inspección de seguridad, control de medidas preventivas,...) excusándose en que las condiciones no han cambiado, como que no.

En cualquier caso, el hecho de una hipotética revisión constituye una oportunidad perfecta para profundizar den determinados riesgos (ver Amplitud y profundidad), o para implicar al personal, o bien para intentar sentar las bases en orden a realizar una instrucción de trabajo, o para comprobar el estado de aplicación y efectividad de las medidas preventivas.... y seguiría.

Tampoco es excusa argumentar la sencillez de los riesgos o del entorno. Recordad, acción permanente de mejora.

En parte relacionado con el tema, os adjunto una GUíA DE PREVENCIÓN EN OFICINAS Y DESPACHOS en la que tuve la suerte de participar junto con Esther Carrasco (pedazo de técnica, Gracias Esther). Conjuga los dos aspectos, a las oficinas, como a otros centros de trabajo, en muchas ocasiones no se vuelve una vez realizada la Evaluación inicial, "como las condiciones no cambian", y "no hay riesgos".

En la guía se intentó profundizar huyendo de lo que sería una presentación de riesgos convencional y detallando en el mayor número de aspectos posible. Espero que os sea útil.
Como siempre, muchas gracias a todos.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Para aclarar más el R.D. 1215/97

El R.D.1215/97 será de muy difícil aplicación y todo lo que queramos, pero tiene un elevado poder de convocatoria. Me llegan correos para aclarar detalles sobre su aplicación, que estoy contestando. Aquí profundizaré en diversos aspectos, pero os anexo un link mucho más que aclaratorio sobre el tema. Relaciona de manera ordenada y clara las obligaciones derivadas de los Reales Decretos de Máquinas y Equipos de trabajo. Ofrece una lista de chequeo y una presentación sobre el Anexo I. 

Muchas, muchas cuestiones prácticas. A mí me fue muy útil, y entiendo que no está de más conservarlo en Favoritos. El enlace en cuestión es una APLICACIÓN PRÁCTICA DE LA NORMATIVA SOBRE MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO


Espero que lo aprovecheis. Ánimo y a prevenir. Saludos y gracias. 

martes, 13 de marzo de 2012

R.D.1215/ 97… ¿y como aplico yo el 1215?

Veis que seguimos enzarzados con equipos de trabajo. Nos debe parecer lógico que una norma nos pida que se articulen mecanismos para que dichos equipos de trabajo SIEMPRE estén en condiciones de seguridad, carentes de riesgo. Desde aquí unas reflexiones personales y puramente técnicas que pudieran ser útiles. Y ojo, sólo una mera aproximación. En otra entrada disponéis de un check-list detallado. Deberíamos estudiar en detalle cada uno de los puntos del check-list para cada uno de los equipos.

PUNTO 1.- Evitemos el Riesgo. Antes de comenzar a Evaluar, a ver que equipos se emplean, cúales es necesario emplear, y sobre todo, si nos aseguramos que los que se vayan a adquirir son seguros (si son máquinas disponen de marcado CE+declaración de conformidad+manual de instrucciones, y si son otro tipo de equipos de trabajo cumplen la normativa de aplicación). Hacer notar, que hay  que asegurarse de que quien compre conoce estos requisitos, y si no, que consultará al Servicio de Prevención.

PUNTO 2.- Lo que no podemos Evitar, lo Evaluamos. ¿Qué no somos ingenieros? Bueno, somos Técnicos en Prevención, y tenemos unos anexos y unos trabajadores, encargados,… para preguntar. Este punto es para perderle el miedo, que no el respeto.

PUNTO 3.- Evaluamos los órganos de accionamiento. En principio, vamos a mirar los mandos. Los mandos del equipo ¿son visibles?, ¿se identifican de una manera intuitiva? ¿Cuándo el trabajador accede a ellos pone en peligro alguna parte de su cuerpo? ¿dispone de órganos de parada? Si desenchufamos el equipo estando en marcha y lo volvemos a enchufar ¿se pone en marcha sólo sin que haya que accionar un mando?  ¿le preguntamos al trabajador si conoce como encender y apagar el equipo? ¿si conoce como detenerlo en caso de que algo no vaya bien?

PUNTO 4.- Evaluamos el tratamiento de la energía. ¿Qué energías emplea el equipo? Seguramente eléctrica, neumática, incluso hidráulica. ¿Cuándo accionamos la detención del equipo deja de entrar alimentación de cada una de estas energías? ¿cómo se disipan? ¿quedan almacenadas en el equipo? ¿Y que energías genera el equipo? Seguramente inercia, la propia de la gravedad, incluso puede que electricidad estática. ¿Está el trabajador expuesto a ellas? ¿es necesario disiparlas? ¿Cómo se hacen las operaciones de limpieza, mantenimiento, resolución de atasques? (ver entrada CON-SIG-NA-CIÓN¡¡¡). ¿Está protegido contra contactos eléctricos?

PUNTO 5.- Evaluemos los riesgos mecánicos ¿Hay proyecciones de pequeños fragmentos de material? ¿existe la posibilidad de que piezas de cualquier tamaño salgan proyectadas? ¿Se puede caer el trabajador del equipo? ¿puede atrapar el equipo al trabajador? ¿por qué no nos lo ponen en marcha para ver como funcionan con él? ¿Qué operaciones hace el trabajador en el equipo? ¿Tiene que alimentar materia prima? ¿tiene que engrasar? ¿Se aproxima a zonas peligrosas cuando limpia?



PUNTO 6.-Riesgos higiénicos. ¿Emplea algún producto químico susceptible de emanar vapores? ¿Hace mucho ruido? ¿Disponemos de la ficha de seguridad de los productos? ¿sería conveniente realizar algún muestreo?

PUNTO 7.-¿Y cómo se emplea el equipo de trabajo? ¿Conoce el trabajador los riesgos por los que se está preguntando? ¿Dispone de algún medio para conocerlos? ¿Dispone de Manual de Instrucciones? ¿Es fácilmente comprensible? ¿No sería de utilidad hacer unas normas de seguridad? ¿Por qué no tomamos como modelo el Anexo II del R.D.1215/97 y lo adaptamos a nuestra realidad? Aporto un ejemplo genérico. ¿Y por que no pedimos al trabajador que ayude a realizarla, para una posterior “revisión preventiva” por nuestra parte? (por cierto, del modelo recortar, que es demasiado largo).

Bien, un simple boceto de actuación, muy incompleto, pero en sintonía con otras entradas, amplio, y con posibilidad y obligación de profundidad posterior. Las fotos son de hace años, se ven algunos incumplimientos... ¿o no?

Os dejo la última:


tiene su miga, no os olvidéis de las particularidades de equipos móviles y para desplazamiento de cargas.

Muchas Gracias a Todos.


martes, 28 de febrero de 2012

Gracias

Que alguien o algo que participó en darme las inquietudes con respecto a Prevención que actualmente tengo referencie mi blog es para mí una gran satisfacción. Pero si además esa entidad es PREVENTION WORLD, punto de encuentro de prevencionistas, fuente de ayuda permanente para todos los que nos dedicamos a la profesión, manantial de ánimo para "predicar" prevención, y foro de expertos permanente, ... pues la palabra satisfacción se queda corta. Confieso que hay cierto narcisismo (y me disculpo). Pero sobre todo siento que profesionales de la prevención han encontrado utilidad a mis aportaciones, que al fín y al cabo es lo que buscaba el blog, y si profesionales de la prevención lo encuentran útil, me es más fácil pensar que estará ayudando a evitar algún riesgo en algún sitio. MUCHAS GRACIAS.


No por obvio dejo de recomendar no la visita, sino la permanente referencia a los contenidos de Prevention World,  que además estrena diseño.

Saludos y Gracias a Todos.

sábado, 25 de febrero de 2012

Amplitud y Profundidad, espacio y tiempo

Evaluar Riesgos. Sin ánimo de abundar en lo expuesto en otras entradas tarea complicada, tanto por cuestiones de forma como por cuestiones técnicas. Puede que tengamos una ayuda que el "ruido" que rodea a la actuación en prevención no nos deja valorar con suficiente detalle. En mi opinión, y no esperéis soluciones mágicas ni conejos que salgan de la chistera, es la sección III del Reglamento, que por otro lado todos conocemos, es de las primeras cosas que vemos en los cursos. 

Simplemente unos apuntes:
  • La evaluación de riesgos es el proceso dirigido a estimar la magnitud....obteniendo la información necesaria para que el empresario esté en condiciones de tomar la decisión necesaria...
  • La evaluación debe extenderse a cada uno de los puestos...
  • Se tendrán en cuenta las condiciones existentes o previstas.... así como la posibilidad de que el trabajador que vaya a ocupar el puesto sea especialmente sensible...
  • Se procederá a la determinación de los elementos peligrosos y a la identificación de los trabajadores expuestos a los mismos...
  • El procedimiento deberá proporcionar confianza sobre su resultado...
Bien, y a partir de estos apuntes, textuales del Reglamento, unas reflexiones, puramente personales, que me han ayudado en ocasiones:
  • En una empresa nunca acabamos la Evaluación de Riesgos. El momento en que se entrega o se imprime el informe tan sólo es la muestra de que hemos iniciado el proceso. Lejos de que esto sea un problema, es una grandiosa oportunidad. El inicio del proceso de evaluación debe incluir todos los puestos, y todas las condiciones existente y previstas (vale, casi imposible, no por ello no lo vamos a intentar). Debe ser AMPLIA, extenderse a toda la realidad de la empresa.
  • Cuando continuamos con el proceso, en aras a que determinar todos los elementos peligrosos, a definir con concrección las condiciones existentes, y sobre todo para ofrecer la mejor de las asesorías al empresario para que tome sus decisiones, el tratamiento de los riesgos debe ser PROFUNDO,  los métodos de Evaluación deben ser adecuados a la naturaleza del riesgo (no podemos evaluar ruido o movimientos repetitivos con  una tabla de doble entrada)
  • Combinando ambos conceptos, y en función de la realidad de la empresa a la que evaluemos, podemos, partiendo de la base de que la Evaluación Inicial debe ser completa, plantearnos que sobre todo sea amplia, para que dentro del proceso de Evaluación y de acuerdo a nuestras posibilidades (de capacidad, formación o tiempo) vayamos profundizándola de acuerdo a las prioridades por gravedad del riesgo, necesidad de recursos, número de trabajadores expuestos, ... 
  • Periodo tras periodo vamos ganando profundidad, detalle, y amplitud caso de variar las condiciones. Ocupamos mucho espacio (de realidad de la empresa) y gestionamos el tiempo. 
  • Por último, lo que no es de recibo es tener un documento de evaluación de similar amplitud y profundidad  periodo tras periodo (la inercia me dirigía a escribir año tras año, he intentado negarme).
Al de la foto quizá no le haga falta tanto detalle para tomar la decisión de invertir en plataformas o cordaje. Para ampliar la biblioteca, os adjunto este link de PUBLICACIONES, de CEPYME Aragón, veréis que con un carácter muy amplio y profundo.

Muchas Gracias a todos.

lunes, 30 de enero de 2012

Todos somos cajeras/os....

Un pequeño detalle que quiero pensar esconde mucho más. Primero el pequeño detalle. De compras por un super. La semana está liada y hay que aprovechar para cargar. Cargamos primero lo más pesado: agua y cerveza (alguna coca cola también cae), y entonces veo el pequeño detalle:


¿me ha tocado un premio con el agua, unas pegatinas con sorpresa?


No es un premio, los Sres. de Font Vella  han ideado un sistema para que ni yo ni el cajero/a, tengan que manipular 6 x 1,5 = 9 Kg una o dos veces. Quito la pegatina, se la hago llevar a la persona que cobra, y no manipulo un peso. Un detalle, que mi espalda y yo agradecemos.

Llamadme enfermo/obseso preventivo, pero quiero pensar que esconde mucho más:
  • Evitamos el riesgo
  • Concibe la prevención desde el origen
  • Si me apuráis, agiliza el trabajo, evita esperas, redunda en beneficios llamémosle "productivos".
  • Entiendo que Font Vella quiere cuidar a las "partes interesadas" (vamos con OHSAS), y yo como cliente soy una de ellas.
  • Esconde, en definitiva un compromiso con la salud, la eficacia y la eficiencia.
Bien, es un detalle, pero también entiendo que nos da ideas. Al  menos, en la próxima charla que tengamos que ofrecer sobre manipulación manual de cargas, podemos esgrimir como argumento que no es tan descabellado evitar aunque sean dos o tres movimientos innecesarios. En cualquier super la persona que nos escuche lo puede comprobar gracias a una empresa, por cierto,  no sospechosa de dar pérdidas.

Adjunto, metidos en el mundo de la prevención, la  Guia de Prevención de Riesgos en Cajeros/ as, más completa de que dispongo, editada en Canarias. 

Como siempre, animo y gracias por todo.

sábado, 28 de enero de 2012

Más Herramientas: Ergonomía INSHT

Más herramientas, como no podía ser de otra manera desde el INSHT. Cantidad y creo que calidad en una serie de videos que encontraréis en el canal del INSHT en youtube para Ergonomía. Para muestra un botón:





Empleados en acciones formativas, o simplemente como elemento de concienciación pueden ir bien. Espero os resulten útiles. En último extremo, el argumento simplista de que si alguien invierte en realizar este tipo de videos, será por que es rentable, a mi me ha funcionado en ocasiones.
Gracias a todos, saludos.


miércoles, 25 de enero de 2012

Instinto Preventivo vs Motivación

Nunca he terminado de entender por qué en muchas ocasiones cuesta tanto entender que pretendamos hacer prevención. A veces tiendo a relacionarlo con una cuestión física de espacio-tiempo:


Probablemente al chaval de las zapatillas blancas, su instinto (podemos llamarlo acto reflejo o como queráis, pero permitirme subrayar las cualidades de innato y natural del mismo) no le hubiera forzado a acelerar la marcha y asegurar que sólo pierde la zapatilla, y no la pierna. Entiendo pues, que cuando estamos en un sitio y lugar con un riesgo inminente, nadie tiene que venir a convencernos de tomar medidas preventivas o de protección. Supongo que podríamos poner ejemplos menos inminentes, aunque también dependería de cada persona. Lo que creo cierto es que cuando el riesgo está muy muy próximo, reaccionamos al mismo.

Llegados a este punto, ¿con que inmediatez y certeza de actuación creemos necesario prevenir? ¿por qué esperamos tanto? En los ejemplos como el de la fratasadora, o el impactante de los cinco accidentados que relataban su accidente, sería ideal disponer de alguien con "instinto preventivo", alguien que hubiera entendido que esta cualidad innata de supervivencia que tenemos, puede educarse hasta hacer que funcione sin necesidad de inmediatez en el daño. Curiosamente, suele funcionar cuando no se trata de nuestra salud, y sí la de algún ser querido (Cuidate, ten cuidado en la carretera, no te subas a la silla, ...). Perdonad la licencia familiar.

Bien, pero así son las cosas, si no actuamos instintivamente hacia los comportamientos preventivos, hagámoslo motivados. Si pienso en mí como técnico, necesito ayuda para intentar motivar a otros hacia dichos comportamientos.

 Vuelvo a acudir al Sr. Marina ( Los Secretos de la Motivación ). La motivación incluye el deseo, que quizá pueda venir de la mano de la necesidad, pero no sólo de esos elementos. 

Como inculcar el deseo de prevención sin acudir al deseo de no ser multado (empresa) o penalizado (trabajador):
  •  El ejemplo del instinto nos puede valer. De por sí necesitamos seguridad e integridad física.
  • Asociar el comportamiento al reconocimiento en la empresa.
  • Acudir a la gravedad de las consecuencias de un accidente para el entorno (sobre todo familiar, pero también empresa y carrera profesional).
  • Acudir a la propia lógica: "trabajo para obtener un beneficio, en parte económico, si no me comporto con seguridad puede que me accidente, esté de baja, y disminuya ese beneficio económico. No comportarme de manera segura hace que tenga poco que ganar y mucho que perder"
  • Crear clima: empezar a crear las necesidades en el líder natura o de facto del grupo.
  • SOBRE TODO: creernos nosotros mismos. Sé que el mundo preventivo está lleno de interpretaciones e injusticias, pero ya dije una vez que los técnicos debemos estar en esto con todas las consecuencias.
Pero para motivar no solo hacía falta deseo, también incentivos:
  • Si fueran económicos, ... un lujo
  • De imagen, fortalecer la actuación preventiva, con constancia, reconocer públicamente los buenos comportamientos.
  • De rol, incluso preventivo, primar y fomentar las responsabilidades en prevención como algo "de peso" en la organización.
  • De formación, el trabajador demanda formación, otra cosa es que no sea formación con las formas y condicionantes tradicionales, ... pero sí en el día a día la comunicación constante y explicativa del porque de los comportamientos seguros y sus beneficios.
  • Atención personal del técnico hacia la persona motivada.
y elementos facilitadores:
  • Elementos de seguimiento de objetivos.
  • Apoyo constante en formación, información y especificidad de la misma, adecuación  la realidad del trabajador.
  • Fomento de habilidades en materia preventiva ¿os acordáis de los recursos preventivos?
  • Que la persona motivada hacia la prevención disponga de un SERVICIO... de prevención, no sólo para hacer Evaluaciones, sino también herramientas en cualquier soporte que le ayuden en sus actuaciones.
En fín, hoy se me ha ido la mano con la extensión, y quizá con el planteamiento demasiado idílico. 

Muchas Gracias a todos, fomentad el instinto preventivo, porfa.

martes, 17 de enero de 2012

Aprovechar la evolución de la técnica

Volvemos a los principios para antes de empezar. Hagamos dos visiones. La preventiva está clara:


Evitamos riesgo de atropello, el eterno de los sobreesfuerzos, el de los posibles golpes con las ferrallas para la cuerda guía, el de tropiezos, ...

Y ahora el segundo análisis, fuera de de temas preventivos. ahorro en tiempo, mejor aprovechamiento de material. 
El empresario, espero que contento, además de ser más eficaz y eficiente (no dejéis de emplear ambas palabras con propiedad), evita muchas posibilidades de accidente. Los trabajadores, contentos. El ingeniero que diseñó la máquina, "diseño eficaz, eficiente y preventivo", y con trabajo.

Aprovechemos la evolución de la técnica. Por cierto, los posibles trabajadores que podáis pensar que han echado, están en otra obra con otro equipo, el empresario gana dinero trabajando eficazmente y contrata gente. Es un buen empresario que gestiona la prevención.

Siento el retraso en intervenir, las novedades esta vez no han sido buenas, un pequeño susto. Fomentar buenos hábitos de salud no solo en el trabajo, por favor, y en especial a la familia. Gracias a todos por todo. Pronto Instinto Preventivo. 

miércoles, 4 de enero de 2012

No olvidemos para quién y qué trabajamos.

En el desempeño de la labor técnica con las dificultades que ello acarrea es frecuente que comencemos abundantes debates sobre el porqué de las cosas, las responsabilidades de cada uno, sobre quién podría hacer más o menos o sobre si la cantidad de trabajo, su ubicación o la dificultad de la norma es lo que impiden que se eviten accidentes. Yo me he visto inmerso en multitud de ocasiones en discursiones sin fin, que de manera inconsciente hacen que los prevencionistas acabemos mirándonos el ombligo en vez de dirigir nuestra atención hacia donde debemos, existan las dificultades que existan. Este video me pone los pies en el suelo con frecuencia:

Con todos los problemas y complicaciones que ello puede entrañar, creo que el técnico trabaja para que no se actualice ninguna de las causas que se relatan. Seguro que si en al iniciar un debate sobre lo difícil o imposible que resulta acometer esta labor nuestro interlocutor fuera cualquiera de estas personas, dejaríamos a un lado muchas de los escollos que encontramos todos los días en el camino. Me alegra saber que a muchos de vosotros esta entrada os pueda resultar obvia, y el video un mero instrumento de concienciación para el trabajador poco motivado, me veo en esta tesitura en muchas ocasiones; pero en mi día a día encuentro también a otros muchos/as que necesitan (o necesitamos) de motivación "extra".

Mantengo que es tarea ardua, pero a esto hemos elegido (aunque sea por accidente) dedicar nuestra vida profesional.

Animo y Muchas Gracias a Todos.

martes, 3 de enero de 2012

Querer, saber, poder...

Términos más que comunes y familiares. Perfectamente reconocidos y empleados en el día a día, pero en materia de prevención, tengo la sensación que confusos y difícilmente delimitables.

Para conseguir algo, lo principal es querer conseguirlo. Para ello debemos saber qué es lo que queremos conseguir. A partir de ahí debemos saber como conseguirlo. Y con el conocimiento de como conseguirlo, disponer de los medios para poder hacerlo.

Vamos a intentar traducirlo al día a día en prevención. ¿sabe una empresa qué conseguir? Ya ha aparecido en este blog la divergencia entre cumplir la normativa y conseguir adecuadas condiciones de trabajo. En mi humilde opinión, la normativa es un medio para conseguir el fin, unas adecuadas condiciones de trabajo. Pero ¿sabe la empresa lo que quiere? y sobre todo ¿quiere? ¿quiere cumplir la normativa simplemente? ¿quiere unas adecuadas condiciones de trabajo? 


Lo primero que habría que resolver es si una empresa quiere o no hacer prevención, y si quiere, tal y como dice Coco, si es por obligación o por convencimiento de que le ayudará en su funcionamiento (otro día hablamos de estrategias).
A partir de ahí, entiendo que entra el saber. Aquí el técnico, reconvertido por fortuna en gestor en muchas ocasiones, debe poner toda la carne en el asador para mostrar el camino más efectivo en orden a conseguir unas condiciones de trabajo benévolas. Para ello tiene la normativa, referencia de asesoramiento y control. Mediante su aplicación e interpretación debe otorgar soluciones a este empresario que quiere hacer prevención, priorizando y rentabilizando sus actuaciones. El técnico, desde luego, también debe saber qué querer, y tener claro que sus motivaciones no deben ser las referidas al puro cumplimiento legal, a la obligación. Entiendo que un técnico debe ir más allá. Si no nos lo creemos nosotros...
Y finalmente hay que poder, una vez que se sabe cómo, en virtud de la aplicación de las voluntades expuestas, se lleva a cabo. Se ejecuta la planificación de medidas preventivas, las actividades de gestión, formación, vigilancia, ...

Hecha esta ligera distinción, creo que en demasiadas ocasiones los tres términos se agrupan, y se encasillan en la actuación del técnico. Si un empresario no quiere (no pensemos mal, no es consciente, no le da la importancia que tiene, no conoce la normativa, no esta suficientemente asesorado con respecto a las prioridades de su negocio, ...), por mucho que un técnico sepa, juntos no pueden.

Lejos de ser una moralina, es una reflexión que muchas veces he hecho internamente. Perdonarme el arranque de demagogia: ¿Ficha un equipo que no quiere ganar la liga a un crack? ¿Contrata a un ingeniero de mantenimiento una empresa que no quiere conservar su maquinaria? ¿Contrata a un buen asesor fiscal alguien que no quiere pagar religiosamente sus impuestos?....

Sin más por hoy daros las gracias como siempre, y recordar el refrán "Querer es poder". ... bueno y por si fuera motivación para convencer a que se quiera....