sábado, 25 de agosto de 2012

LAS DOS PREVENCIONES Y SU DISTANCIA

Por suerte o por desgracia en el devenir preventivo diario no dejo de percibir la existencias de "dos prevenciones", y cada vez más distanciadas. Entre medias, a veces el técnico, y siempre el trabajador. 

Os lo muestro con un ejemplo cuasi real. Yo vivo en un primer piso de un barrio de mi pequeña ciudad española, y coincido mucho con dos de mis vecinos, el del tercero y el del segundo. 

Uno de ellos, el del segundo, trabaja para una empresa de encofrados, por suerte continúa con cierta actividad; en materia de prevención me cuenta que fue un chaval a darles una charla sobre cuatro cosillas que en su mayoría ya conocían. Me dice que su empresa cuida la seguridad en función de las prisas que llevan y lo que le aprietan, eso sí su jefe insiste mucho en que tenagn cuidado. Sin olvidar que en muchas obras cobran por metro de hormigón. En ocasiones, en un entorno de confianza, me viene a referir que no entiende como puedo ganarme la vida con un tema como la prevención, donde confiesa "... muchas veces tenemos los trabajadores la culpa..." 

El del tercero, trabaja para un empresa de mantenimiento de parques eólicos, no pasa un trimestre sin reunión de seguridad, es íntimo del responsable de seguridad de su empresa, estuvo prácticamente una semana de formación teórico práctica previa a subir a un aerogenerador simplemente a "conocerlo". Cuando coincidimos, en el entorno de confianza descrito, en ocasiones me demanda información sobre algunos aspectos de prevención. No abundo más en la descripción de las situaciones. 

Mismo entorno, misma crisis para ambas empresas. ¿Por que nos resulta extraño la segunda circunstancia en lugar de la primera? Ambos pagan los mismos impuestos y tienen las inquietudes similares, mantener a su familia y llevar un nivel de vida aceptable. 

Ahora bien, si subrayo la extrañeza con respecto a la segunda situación en el "ciudadano medio", quiero llamar la atención de manera superlativa en ese sentimiento de extrañeza en muchos profesionales de la prevención con respecto a lo expuesto. Expresiones como "es que es una empresa grande...", "es que hay accidentes que en las pequeñas..." salen de la boca de técnicos todos los días cuando asesoran a ambas empresas.

En vez de aprender de la segunda e intentar evolucionar en la primera, se mantiene un inmovilismo justificándolo en el tamaño, actividad, volumen de negocio... o lo que sea de ambas empresas. Un sobreesfuerzo es un riesgo en ambas empresas, ambas empresas tienen obligación de intentar evitarlo, evaluarlo en su caso, y disponer de medidas preventivas. 

Ambos trabajadores tienen derecho a que sea tratado por el técnico de la organización preventiva que proceda. Llegados a este punto, ¿por que no se puede llegar a la seguridad basada en el comportamiento en empresas pequeñas? ¿por que no inspecciones de seguridad peri´´odicas en las mismas? ¿por que no liderazgo de mandos intermedios en prevención en estas empresas de menor tamaño? ¿por que no soporte documental ágil que oriente a comportamiento seguro? ¿por que las reuniones informales a pie de obra no pueden constituir un elemento motivador hacia la prevención? ¿por que no evaluar de manera detallada riesgos y comportamientos en pequeñas empresas?

Seguro que se nos ocurren muchas respuestas a estas preguntas, y todas con un más que justificable origen. No penséis que no intento ser consciente de la dificultad que entraña. Lo he vivido. Pero como he dicho en otras ocasiones es nuestro trabajo como técnicos. 

Y quiero a toda costa mantener sanos a mis dos vecinos, y, quien sabe, en breve gracias a alguno de vosotros, que el del segundo entienda lo absurdo de hablar de culpas, lo importante de saberse protegido por tu empresa y lo satisfactorio que es ganarse la vida intentando que otros no la pierdan. 

Gracias por todo, como siempre, saludos, disculpad el periodo de semiausencia, hemos ampliado la familia y he estado liado.

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