lunes, 26 de septiembre de 2011

Empatía y Responsabilidad

Empiezo esta entrada pidiendo disculpas, por que entiendo que lo que planteo, y seguro seguiré planteando en un futuro (o eso espero) quizá sea mucho pedir.

Probablemente mañana o pasado se van a impartir muchas sesiones de formación en prevención. Muchos formadores están más que preparados para explicar como proteger la espalda, o como emplear un extintor, incluso los más meticulosos conocen a la perfección los riesgos concretos de ese torno que está al fondo del taller de la empresa, con el que hay que tener cuidado al pasar por que hay poco espacio, y es posible engancharse con el piecerio. Hoy no voy a discutir el contenido de las formaciones.

Pero sí me gustaría hablar de las formas. ¿Nos hemos preguntado alguna vez para qué impartimos una sesión de formación? ¿Cúal es su fín último? La respuesta debe ir ligada a la consecución de un único y esencial objetivo: la seguridad del trabajador. Y parte de ese objetivo también está en mano del trabajador: no queda más remedio que "llegarle", "tocarle la fibre sensible".

Aquí entran las formas. Para no extenderme mucho haré algunas preguntas. ¿que es lo último que habeis comprado como capricho? ¿lo necesitabais a priori? ¿como os sugirieron la compra? ¿el momento del paéo fue agradable?. En resumen, en esta formación que se imparta, hay que crear la necesidad de seguridad al trabajador, admitiendo que en ocasiones le llevará algo de esfuerzo, o mucho, pero esfuerzo rentable y necesario para sí mismo. Hay que vender prevención.

Más preguntas. ¿que recordais de la última ceremonia religiosa a la que asististeis? (por favor desvincular la pregunta de cualquier connotación de credo) ¿podriaís comentar algún elemento que haya cambiado vuestra forma de actuar?. Concretando, las sesiones de formación deben ser atractivas al trabajador. Bien por que se hable de temas que le interesen, por crear la necesidad, por concretar su día a día, por emplear recursos entretenidos, ... la idea es que el trabajador se vaya a casa hablando de prevención.

En mi opinión, no hemos de confundir el fín (conseguir la ausencia de daño para el trabajador), con los medios (uno de ellos es impartir formación). Para que las sesiones sean efectivas, entiendo necesario empatizar, ponerse al detalle en el lugar del trabajador, y ser responsable no solo de preparar al detalle los contenidos sino también las formas y métodos de impartición.

Si todo falla, también se puede invitar a almorzar al trabajador y continuar...

Espero tocar este tema de manera más amplia otros días. Os dejo un esbozo sobre motivación hacia la prevención, no llega a la categoría de presentación, pero me ha sido útil en alguna ocasión. Pequeños apuntes sobre motivación hacia la prevención . Espero lo encontréis aprovechable.

Saludosa todos, y muchas gracias por vuestra atención.

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