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sábado, 30 de agosto de 2014

Prevempatiza

Prevención y Empatía. Dos conceptos que tenemos más que claros, ¿relacionados? En mi opinión, como en muchos otros aspectos de gestión empresarial, condenados a estar relacionados.

Vamos a ponernos en situación. Contexto situacional: Técnico de SPA al que le asignan una nueva empresa. Nuestro técnico contacta con la empresa para concertar la visita en orden a tomar datos, y el empresario accede a quedar el día que el técnico tiene más visitas en la zona. Llega el día de la visita, y el empresario, que intuye que el técnico no conoce el sector, lo recibe junto con el encargado y le explica el proceso, amén de contarle los incidentes más comunes en el proceso. Aunque cuesta encontrar hora para posteriormente, con la Evaluación de Riesgos realizada, desarrollar una formación a los trabajadores, al final se determina una hora que es "la menos mala" para las dos partes. Antes de despedirse, el empresario pone a disposición un correo y un número de teléfono directo para resolver posibles matices: "es normal que se tengan dudas para realizar un informe de estos con sólo dos-tres horas de visita"... 

Si eres técnico en prevención seguro que la actitud descrita del empresario te está agradando. En la medida de sus posibilidades se está poniendo en el lugar del técnico. ¿Quién o qué es el gran beneficiado? En mi opinión, la Evaluación de Riesgos y Planificación de medidas, que al fin y al cabo es la herramienta empleada para nuestro objetivo: Evitar situaciones susceptibles de provocar accidentes.

Ahora tenemos dos opciones: 1. Lamentarnos de que esto no pase. 2. Comenzar a empatizar nosotros con quien debemos desde nuestro rol. 

En realidad empatizar es positivo para nosotros en todos los aspectos, pero en especial, debemos tener en cuenta en todas las fases de nuestro trabajo:
  • la posición y circunstancias del trabajador, es nuestro "cliente final",  trabajamos para que no sufra daños. Hay que tener en cuenta la predisposición hacia el trabajo seguro, el ambiente laboral existente, su capacitación, su toma de conciencia, su capacidad de comprensión de determinados aspectos preventivos, su rol en la empresa, el acceso que tiene a la documentación preventiva. Hay que conocer, en un periodo de tiempo razonable, a los trabajadores de las empresas en que actuamos. En las formaciones, en las visitas, ... y una vez conocidos, ponerse en su lugar y dirigirlos hacia el trabajo seguro, con las herramientas que tenemos.
    • Así pues, nada de prejuzgar actitudes, paciencia en formaciones, instrucciones claras y comprensibles, siempre buen tono, contenidos de conciencia preventiva en formaciones, y actitudes que nos den autoridad moral.
  • el empresario y su contexto, su concepto de prevención, las experiencias que ha tenido con respecto a ella, su percepción de la documentación, la capacidad de comprensión de la documentación, la situación de la empresa, ... A partir de ahí, inducir a que entienda la prevención como una actividad de beneficio para su empresa y no como un carga inútil.
    • Así pues, informes "leíbles, ejecutables y comprensibles",  de extensión ajustada a la realidad de la empresa, claridad, concrección y precisión. Más buen tono, y puesta continuada a disposición, hagámonos necesarios para mejorar la empresa
Intentando desde la prudencia predicar con el ejemplo, empatizo con vosotros y puedo intuir lo que estáis pensando, muy difícil, ... casi imposible. Veréis como imposible no. ¿Difícil? Sí, por eso no se le encarga a futbolistas o astronautas, se nos encomienda a Técnicos en Prevención, que debemos empezar a creernos somos profesión de "élite"... por algo nuestro objetivo es de los más nobles... preservar la salud.

Muchas Gracias a todos. Saludos