Este fin de semana ha sido productivo. Con la familia a un conocido parque temático. Desconectando, pero observando. Lo típico, dos niños, muchas prisas para montar en todo, y una atracción que hace brillar de ilusión los ojos de mi hijo, a saber, los cohetes espaciales:
Como no puede ser de otra manera, hay que hacer cola, una cola que rodea la caseta de control:
A mi hijo le encanta la atracción, pero lo cierto es que tras cuatro viajes, la observación de la subida y bajada de los cohetes empieza a ser tediosa. Y los adultos que pacientemente hacemos cola nos fijamos en el entorno. Y dentro del entorno una señora, trabajadora del parque, dirige la atracción. Con una sonrisa en la cara. Hago cuentas, a aproximadamente 5 min por viaje, con 8-9 ciclos de subida y bajada de niños por hora, y por creo que doce horas... 108-120 ciclos...
La operadora sigue con su sonrisa en la cara, y metódicamente cada vez que acaba un viaje, abre la puerta de salida del recinto, espera a que todo el mundo salga, cierra, abre la entrada al recinto, cuenta los niños y adultos que pueden pasar, cierra el recinto. La apertura y cierre de ambas puertas requieren de una pseudoherramienta. Después comprueba que las portezuelas y elementos de seguridad están colocados en su posición barquilla por barquilla, y pone en marcha la atracción. Aquí me fijo más (mi hijo ha decidido no dar conversación y me aburro), y veo esta consola:
Tras tres observaciones, veo que tiene un accionamiento para bloquear las barras de seguridad mediante una llave, y otro accionamiento para poner en marcha el movimiento de la atracción compuesto por llave y pulsador, de modo que solo se pone en marcha si se gira la llave del bloqueo de las barras de seguridad, se gira la llave de accionamiento del movimiento y posteriormente se acciona el pulsador. Parece un sistema seguro. Y en este punto me admiro. El sistema parece seguro, pero adicionalmente, la actuación de la operadora es metódica: según lo observado repite 108-120 veces un mensaje de precaución por megafonía, las 108-120 veces que detiene la atracción saca la llave que puede activar el movimiento (cuando saco la foto no esta) y se la lleva en mano, y las 108-120 veces que pone en marcha la atracción introduce la llave de nuevo.
Empieza la sociología. Le pregunto a los padres de alrededor, en registro abogado del diablo: ¿no es algo exagerado llevarse la llave cada vez, no hay nadie dentro del recinto?.... Las miradas me fulminan,... tras unos instantes, hasta tres familias distintas me explican que puede fallar algo, que la seguridad de los niños es importante, que esto debe estar muy estudiado, incluso que prefieren esperar y estar tranquilos por que la atracción no tendrá ningún incidente....
A partir de ahí calladito y etiquetado como mal padre e inconsciente, y por eso no me atreví a preguntar si al día siguiente en el trabajo, estas observaciones que me hacían tendrían la misma lógica,
Se pueden evitar los accidentes. Si esta operadora, a todas luces competente, consciente y bien formada, puede actuar de manera segura para preservar la seguridad de terceros, ¿por que el resto no podemos?
Me quedan mil preguntas retóricas en el tintero, pero la entrada ya es demasiado larga.
Animo¡¡¡ y muchas gracias a todos. Perdonad por la irregularidad en la frecuencia de las entradas. Mucho lío, imagino que como cada uno de vosotros.


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